Ubicado entre los muros cargados de historia del Centro Histórico de la CDMX, el Café del Centro Oficial es mucho más que una parada para descansar: es un oasis de sabores, aromas y momentos inolvidables. Este encantador café ofrece una experiencia que conquista tanto a turistas curiosos como a locales apasionados por el buen café y la comida con carácter.
Desde el primer sorbo, el café se siente diferente. Los granos son seleccionados cuidadosamente, con un tueste artesanal que resalta sus notas suaves, amaderadas o afrutadas. Puedes elegir entre un espresso intenso, un capuchino espumoso, o un cold brew refrescante, ideal para las caminatas por el centro.
Pero no todo es café: su variedad de bebidas artesanales también incluye tés naturales, infusiones florales, frappés cremosos y jugos frescos exprimidos al momento. La estrella del verano: su latte de lavanda y vainilla, que combina aroma, dulzura y frescura.
El menú de alimentos es perfecto para comenzar el día o tomar un descanso en medio del recorrido por el Zócalo o la Calle Madero. Prueba sus chilaquiles en salsa de la casa, servidos con pollo o huevo, acompañados de frijoles negros y crema fresca.
Para algo más ligero, sus croissants rellenos, paninis artesanales o ensaladas frescas son una opción balanceada y deliciosa. No puedes irte sin probar su pan dulce de temporada, elaborado diariamente: un homenaje al sabor mexicano tradicional con un toque contemporáneo.
El espacio combina lo colonial con lo moderno: paredes de cantera, mobiliario acogedor y música suave crean el ambiente ideal para leer, trabajar o charlar. Su atención es cercana y cálida, ideal para quienes buscan no solo comer, sino sentirse bienvenidos.